DIOS ES LUZ


Enseñanzas

Por: Robert Lightfoot

 

 

Veamos 1ra de Juan 1:5

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él

 

La Palabra de Dios declara que Dios es Luz. Esta declaración es hecha en el contexto  donde Juan dice: de “vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con Su Hijo Jesucristo.” Si es que vamos a tener una relación de completo compartir o comunión con el Padre; entonces debemos entender que Su Naturaleza es luz y en El no hay tinieblas en absoluto.

 

Génesis 1:3-4

1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.  1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 

 

¡Dios es Luz y luz es buena! No hay maldad o tinieblas en Dios.

 

Santiago 1:17 y 18

1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 
1:18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

 

¡Dios es Luz y Dios es bueno! Su Naturaleza no cambia (no sombra de variación). Ni siquiera una sombra de variación con Dios. ¡Él es todo Luz! No obstante, todo aquello que Dios da es luz. Los dones de Dios son buenos y cuando El actúa, esa acción es un perfecto acto de dádiva. Cuando creemos Su Palabra tal como está escrita en Romanos 10:9 y 10, Él nos da de Su Naturaleza. El nos dio espíritu santo haciéndonos Sus hijos e hijas. El nos engendró. Luz engendra luz. Dios es el Padre de luces y El nos dio su perfecto don de naturaleza que es luz. Somos lo mejor de lo mejor – las primicias de las criaturas de Dios.

 

1ra Tesalonicenses 5:5 

Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. 

2da Corintios 4:6-7 

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

Pero..leamos el 7:   Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros…

El mismo Dios Quien mandó la luz a alumbrar en las tinieblas en Génesis, ordenó a luz a alumbrar en la oscuridad de nuestros corazones cuando creímos. Dios colocó Su espíritu santo en nosotros haciéndonos Sus hijos e hijas. Tenemos esta gloriosa luz (la cual es comparada a la luz de Génesis) en “vasos de barro.” La excelencia o “alteza” de todo ese poder y luz es de Dios y no de nosotros. Somos luz porque nuestro Padre Dios es Luz.

 

1ra Pedro 2:9 

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 

 

Colosenses 1:12-13 

Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;

 

  ¿Quien nos redimió de la oscuridad de las tinieblas y nos traslado a la herencia de su amado hijo? DIOS.

 

Dios nos llamó a Su maravillosa luz y nos ha dado Su perfecto don, espíritu santo. Nos ha hecho aptos, adecuados, dignos, meritorios, encomiables a compartir de la herencia que nos ha dado ya que somos “los hijos de luz.”  El nos ha liberado de las tinieblas de este mundo a través de la consumada labor de Su Hijo Jesucristo y nos ha hecho ciudadanos de Su reino. De hecho, eso es luz maravillosa.

 

Efesios 5:8 al 13 

 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 
5:9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 
5:10 comprobando lo que es agradable al Señor. 
5:11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 
5:12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. 
5:13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo

 

2Corintios 6:14 

No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión tiene la luz con las tinieblas?

 

Somos ahora los hijos de Luz y tenemos una responsabilidad de caminar comprobando lo que es aceptable a Dios. Es lógico caminar en la luz ya que El es luz. Él que es luz produce muy interesante frutos: bondad, justicia y verdad. No continuamos a tener comunión con las cosas de las tinieblas sino que traemos la luz de la Palabra de Dios a toda situación que alumbra la escena. La Luz es bondad, justicia y verdad. La Luz hace manifestar aquello escondido en tinieblas.

 

Luz y tiniebla no pueden co-existir en un mismo lugar. Asociación o camaradería con las tinieblas de este mundo después de ser renacido con del espíritu de Dios es como unir un buey con una mula juntos. Es desigual  y un encaje incomodo. Tener unidad con tinieblas requiere que cubras o escondas tu luz interna. Por eso es que un creyente quien pasa tiempo tratando de tener una camaradería con incrédulos siempre se sentirá fuera de lugar e incomodo. Debemos estar en el valle de necesidad humana haciendo manifestar las cosas escondidas en tinieblas con la luz de la Palabra de Dios, pero nuestro compañerismo debe estar con los santos en luz y no con el mundo.  Debemos compartir e invertir tiempo con creyentes de unánime pensamiento partícipes del Cuerpo de Cristo.

  

1ra Juan 4:6y7

 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;  1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 

 

Filipenses 2:13-16a 

2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. 2:14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas, 
2:15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;  2:16 asidos de la palabra de vida

 

Prv 4:18 & 19 

  4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.  4:19 El camino de los impíos es como la oscuridad;  No saben en qué tropiezan.   

Tenemos La Palabra de Dios para encender nuestras sendas hasta ese día perfecto en que Cristo vuelva y no tenemos que continuar tropezando alrededor, en la oscuridad de este mundo. Continuemos caminando en la luz, pues, Dios es luz y pongamos de manifiesto su gloriosa palabra de vida hasta ese día perfecto en que Cristo vuelva.

 

Dios les Bendiga.

Robert Lightfoot

Pastor-Presidente The More Excellent Way.

Modesto, California.

       Traducido ingles-español por Roberto Martínez