LOS REFRESCOS LIGHT
3 de noviembre de 2009,
01:57 PM
Las gaseosas light llegaron al mercado como un aliento a los amantes de esas
bebidas que querían disfrutarlas sin atiborrarse de azúcar. Hay diversos
sabores de refrescos cuyo argumento es que no tienen azúcar, con lo cual
sugieren que su consumo implica un mínimo riesgo para la dieta. Las
denominaciones zero, light o diet
también pueden ser confusas, por eso quienes eligen tomar esas bebidas no saben
que corren riesgos consumiendo dosis excesivas.
¿Será que realmente las gaseosas dietéticas son inocuas para la salud y
ayudan a mantener el peso?
La verdad es que no: incluso en sus versiones menos calóricas, las
gaseosas dietéticas se convierten en una amenaza cuando el objetivo es
derrumbar la aguja de la balanza, o cuando se aspira a tener una alimentación
saludable. Para ayudarte a entender como actúan en el organismo, Mi Vida conversó con la nutricionista
Daniella Camargo, quien señala los principales inconvenientes de los refrescos
burbujeantes, y también por qué es ideal sustituirlos por jugos naturales.
Gaseosas como acompañantes de las
comidas
Para nadie es novedad que beber líquidos con las comidas sabotea cualquier
régimen de adelgazamiento. Pero según Camargo si el líquido es una gaseosa el
peligro aumenta. "La ingestión de bebidas gaseosas dilata el estómago
dificultando la digestión y haciendo que la sensación de hambre reaparezca en
pocos minutos", advierte.
A menor sensación de saciedad aumenta la ingestión de alimentos.
"Inmediatamente después del almuerzo ya estamos muriéndonos de hambre, ya
que no quedamos satisfechos con la comida sino con la impresión de estómago
lleno que nos da la bebida con gas", explica. "A ese paso, abusamos
de las meriendas entre comidas y terminamos comiendo más en la comida
siguiente".
Para quienes, sin embargo, resulta imposible comer sin acompañar los
alimentos con una bebida, la nutricionista da una opción. "Lo ideal es
optar por un jugo natural, preferiblemente cítrico, porque ayuda a la absorción
del hierro que se encuentra en las verduras, legumbres y carnes, o ingerir
aguas, que no tiene calorías", sugiere Camargo, aunque advierte que lo
ideal es no beber nada cuando se come.
¿Zero, diet o light?
Los problemas de los refrescos diet, light o zero están relacionados con el aumento del consumo de
sodio. De acuerdo con la nutricionista, el sodio es peligroso para la dieta y
para la salud.
"Los refrescos zero, diet
o light no deben ser de libre consumo durante un régimen de adelgazamiento,
porque cuando se disminuye la cantidad de azúcar en esas bebidas, se aumenta la
cantidad de sodio para compensar al paladar", explica. "El exceso de
sodio retiene líquido, lo cual aumenta el peso y puede generar problemas para
la salud del hígado y riñones, por ejemplo".
La especialista explica que una dosis de gaseosa con azúcar tiene, en promedio,
10 miligramos de sodio; en cambio, la opción light tiene entre 28 y 39
miligramos en una porción de, digamos, un vaso mediano. "La dosis diaria
de sodio recomendada para una persona sana es de
Sólo en ocasiones especiales
Según la nutricionista, el verdadero problema es que las personas exageran
la dosis y empiezan a tomar gaseosas todo el tiempo. "Tomar un vaso de
refresco gasificado en un cumpleaños, por ejemplo, no es el fin del mundo. El
problema lo tienen quienes se beben tres o más vasos de gaseosa por día; allí
es que aparecen los riesgos y los problemas".
A continuación las recetas de los suculentos jugos que la nutricionista
Daniella Camargo propone para sustituir a las gaseosas:
Jugo de remolacha con pepino
Ingredientes:
½ remolacha mediana, ½ pepino pequeño, 250 ml. de agua mineral y sal al gusto
Preparación:
Mezcle los ingredientes en la licuadora, y sirva como aperitivo con hielo y
ramitas de perejil.
(Rinde una porción; 56 calorías por porción)
Té verde con manzana y menta
Ingredientes:
300 ml de agua hirviendo, 1 saquito de té verde, 4 ramitas de menta fresca, 100
ml de jugo de manzana sin azúcar y 1 cucharada de jugo de limón.
Preparación:
Ponga el saquito de té en el agua hervida y agregue 2 ramitas de menta. Deje
enfriar y agregue los jugos de manzana y limón. Refrigere y después sirva con
ramitas frescas de menta.
(Rinde una porcíón. Cada porción tiene 53 calorías)
Jugo de sandía con jengibre
Ingredientes:
1 vaso mediano de trozos de sandía, una cucharada de jengibre cortadito y 250
ml. de agua
Preparación:
Pele y corte el jengibre en pedacitos muy chicos; coloque los trozos de sandía,
el agua y el jengible en la licuadora; pase el jugo
por un colador, refrigere y sirva.
(Rinde una porción; 50 calorías por porción).