CLORO EN PISCINAS
Por Megan Brooks
15 de septiembre de
2009, 03:21 PM
NUEVA YORK (Reuters Health) - Nadar en una piscina con cloro aumentaría las
probabilidades de un niño susceptible al asma y a las alergias a desarrollar
esas enfermedades, indicó un estudio.
"Estos datos muestran que al irritar las vías aéreas de los
nadadores, los productos con cloro en el agua y el aire de las piscinas
producen un efecto adicional importante sobre la aparición del asma y las
alergias respiratorias, como la rinitis", dijo a Reuters Health el doctor Alfred Bernard, toxicólogo de
"El impacto de esas sustancias químicas sobre la salud respiratoria
de los niños y los adolescentes sería mucho más grande, por lo menos cinco
veces mayor, que la que produce el humo (de cigarrillo) de segunda mano",
indicó Bernard.
Junto con los estudios previos realizados por el mismo equipo,
"existen pocas dudas de que el cloro de las piscinas sea un factor
importante en la epidemia de las enfermedades alérgicas que afectan al mundo
occidental".
En el nuevo estudio, el equipo comparó la salud de 733 adolescentes, de
En niños sensibles a las alergias, nadar en piscinas con cloro elevó
significativamente la probabilidad de desarrollar asma y alergias
respiratorias, publicó la revista Pediatrics.
Entre los adolescentes "sensibles", la probabilidad de
desarrollar fiebre del heno fue entre 3,3 y 6,6 veces mayor en los que nadaron
en agua con cloro más de 100 horas, mientras que el riesgo de rinitis alérgica
creció entre 2,2 y 3,5 veces en los que nadaron más de 1.000 horas en piscinas
con cloro.
Por ejemplo, 22 de 369 (el 6 por ciento) de los niños y los adolescentes
que habían nadado en piscinas con cloro de
Las proporciones de asmáticos crecieron con la exposición a 14 de los 221
(el 6,4 por ciento) que habían nadado
El riesgo de asma y alergia no se vio modificado por nadar en piscinas
desinfectadas con cobre-plata y los niños sin tendencia alérgica no tuvieron
más riesgo de desarrollar alergias.
"La única explicación posible" para esas observaciones,
indicaron los autores, es que las sustancias tóxicas
del cloro en el agua o en el aire en la superficie de la piscina producen
cambios en las vías aéreas y favorecen el desarrollo de las enfermedades alérgicas.
"Probablemente no sea casualidad que los países con la mayor
prevalencia de asma y de alergias respiratorias son aquellos donde las piscinas
son muy populares" dijo Bernard a Reuters Health.
Estos resultados, concluyó el equipo, "refuerzan" la necesidad
de seguir estudiando el tema e implementar normas sobre los niveles de esas
sustancias en el agua y el aire de las piscinas.
FUENTE: Pediatrics, octubre del 2009