NOTICIAS

Fuente: Diario  El Tiempo, de Bogotá, Martes 2 de Enero de 2007.

 


Enero 1 de 2007

Este martes comienza etapa clave para poner fin al caos vial en Bogotá

Bogotá

 

Las empresas afiliadoras desaparecerían con el nuevo modelo de transporte en Bogotá. Ese es uno de los objetivos de la recién creada Secretaría de la Movilidad.

Será presentada en sociedad la nueva Secretaría de la Movilidad, tras haber sido liquidada, el 29 de diciembre pasado, la Secretaría de Tránsito y Transporte (STT) y sus 281 empleados. De esa forma, empieza a correr el tiempo para que la Administración de Luís Eduardo Garzón cumpla lo prometido: que el próximo 6 de agosto estén en marcha varias decisiones con las que buscará ordenar el transporte en la capital.

Tras la liquidación de la STT se avecinan decisiones aún más difíciles que tocarán intereses multimillonarios del sector del transporte. Una de las primeras pruebas de fuego será la adjudicación de rutas a través de licitaciones, de acuerdo con el Plan Maestro de Movilidad (PMM).

Históricamente, desde hace casi 45 años, esos procesos se hacían 'a dedo'. Simplemente el secretario de turno se sentaba con el empresario y fijaban una rutas que eran autorizadas a través de una resolución de la entidad.

Por ahora, la nueva entidad empezará por apostarle a un mejor servicio. Por eso, a partir de hoy funcionará en la calle 13 con carrera 32 un nuevo Supercade, donde algunas diligencias, como retirar el carro de los patios, podrán hacerse en menos tiempo.

El mercado de los buses viejos

¿Cómo lograr que los dueños de buses viejos no pidan hasta 70 millones de pesos por cada automotor que debe ser chatarrizado -el triple de lo que ofrecía la liquidada Secretaría de Tránsito-?

El mercado sigue descontrolado. A esos precios, los 25.000 millones de pesos que están en las fiducias del fondo de chatarrización alcanzarían para comprar 416 automotores, casi nada frente a los 8.000 buses que deben salir de circulación por concepto de reducción de sobreoferta.

El otro problema es el de los 95.000 millones de pesos que empresarios y propietarios no han girado al fondo. En este caso la solución no está en manos del Distrito sino del Consejo de Estado, que en febrero fallaría el proceso sobre el decreto que creó la chatarrización.

El negocio de $5.705 millones diarios

A diario, los 20.000 buses, busetas y colectivos afiliados a 66 empresas mueven en efectivo 5.705 millones de pesos.

Aunque los transportadores hacen cuentas de que más de la mitad se va en costos de operación, el negocio es atractivo. Por eso es la puja que hoy libran empresarios -que por más de 50 años se han dedicado a afiliar buses- y grupos de pequeños propietarios. Los dos buscan quedarse con las rutas que adjudicará el Distrito por licitación.

Como con el Plan Maestro de Movilidad desaparecen las empresas afiliadoras, ahora quieren que les dejen administrar las flotas y los ingresos, pero algunos propietarios lo que quieren es conformar sus propias empresas.

Los contratos de la fase III de TransMilenio

El Distrito aspira a ganar más en el negocio del sistema masivo TransMilenio (TM). Actualmente, de cada 100 pesos, 4 pesos van a las arcas de la empresa TransMilenio.

El otro 96 por ciento es para los operadores de los buses rojos que ruedan por las troncales, para quienes prestan el servicio de rutas alimentadoras y para la firma que maneja el sistema de recaudo. La discusión se dará en la elaboración de los contratos para la operación de la fase III de TransMilenio, que contempla 36 kilómetros de troncales por la calle 26 y las carreras Décima y Séptima.

La secretaria de la Movilidad, Patricia González, no solo ha confirmado que la ciudad quiere ganar más en ese negocio, que mueve al día 1 millón 200 mil pasajeros. González dijo recientemente en entrevista a este diario que aspiran a que los operadores empiecen a asumir costos de infraestructura, como estaciones y puentes de acceso a las estaciones.

La Personería Distrital, con base en un estudio de la U. Nacional, ha recomendado que la ciudad gane un 6 por ciento.

La nueva sociedad del transporte

Uno de los objetivos del Plan Maestro de Movilidad es que el sistema tradicional de buses, busetas y colectivos haga parte del sistema masivo TransMilenio.

Es decir, que con una misma tarjeta electrónica de pago una persona se suba a una buseta que lo lleve hasta un portal o una estación de TransMilenio sin que esto le genere mayores costos por el servicio de transporte.

Para llegar a esta etapa se tendrá que pasar por una reducción de la sobreoferta y por la desaparición del modelo afiliador que aplican las 66 empresas.

Y para incentivar ese revolcón empresarial, el alcalde Luís Eduardo Garzón ha recogido una iniciativa del ex alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, basada en la figura de las pre troncales. Eso significa entregar a algunas empresas carriles exclusivos en vías donde no haya troncales, como la avenida Boyacá, siempre y cuando esas empresas tengan sistema de recaudo único y hayan cumplido con la reducción de la sobreoferta. Esas pre troncales ampliarían la cobertura del sistema masivo.

Desde el año pasado el Metro de Medellín y empresas del servicio tradicional que operan en el municipio de Bello (Antioquia) establecieron un tarifa integral para articular los dos sistemas.

Las nuevas empresas operadoras de las pre troncales serían tenidas en cuenta cuando se vayan a adjudicar las futuras troncales de TransMilenio. El tema obligará a conciliar los intereses de los grandes operadores de TransMilenio y de las nuevas empresas del sistema tradicional.

12.546 El número máximo de buses, busetas y colectivos que deben circular en Bogotá, según el Plan Maestro de Movilidad. Actualmente hay casi 20.000.

Mujeres, el bastón de L. Garzón

En manos de tres mujeres está el tema de la movilidad en Bogotá: Patricia González, secretaria de la Movilidad; Angélica Castro, gerente de la empresa TransMilenio (TM), y Liliana Pardo, quien llega al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) luego de gerenciar el Fondo de Vigilancia y Seguridad del Distrito.

Es la misma fórmula que aplicó el alcalde Luís Eduardo Garzón hace aproximadamente dos años cuando nombró a 19 mujeres en igual número de alcaldías locales para salir de las crisis por denuncias sobre supuesta corrupción en esas dependencias.

Además de los conocimientos que tiene cada una de las nuevas damas de la movilidad, el tema de la lealtad ha pesado para que el alcalde Luís Eduardo Garzón les confíe algo tan espinoso como lo es la reorganización del transporte en la ciudad.

Con González, Castro y Pardo, Garzón se la jugará para tomar medidas poco populares, como el peaje de la Autopista Norte, que empezaría a funcionar antes de junio del presente año.

Más obligaciones

"El punto es cómo ese operador tiene unas responsabilidades más claras en el mantenimiento de la infraestructura".

 Patricia González, en entrevista concedida el 3 de diciembre.

 



 

NOTICIAS